Myrtle Gordon (Gena Rowlands) ensaya junto con el elenco protagonista la obra “The Second Woman” en un teatro de Broadway. Unos días antes del gran estreno, y debido a unas condiciones climatológicas poco favorecedoras, el coche en el que va Myrtle, ante la nula visibilidad ocasionada por una fuerte tormenta, pasa por encima de una gran fan de su trabajo que esperaba a las afueras por un simple autógrafo. La gran fragilidad de Myrtle, junto con su perpetua inestabilidad emocional, harán que la repentina muerte de su fiel seguidora trastoque todo su ser y que sea incapaz de afrontar el trabajo de un modo profesional. Sus compañeros de reparto tendrán que enfrentarse a Myrtle por los cambios continuos y no autorizados del texto, así como soportar estoicamente que la gran estrella de la representación acuda en más de una ocasión completamente ebria al escenario.
“When I was 17, I could do anything. It was so easy. My emotions were so close to the surface. I'm finding it harder and harder to stay in touch”.
John Cassavetes (1977). Opening Night