Colin Smith (Tom Courtenay) tiene un talento natural para el atletismo, especialmente para las carreras de larga distancia. Además de sus habilidades innatas para el ejercicio físico el ambiente en que se ha criado también ha reforzado el uso de este tipo de destrezas: tener que correr delante de la policía para evitar ser capturado ha motivado desde muy niño a Colin a mejorar día a día. Por desgracia, un día la Justicia fue más rápida que Colin y este buen chico de Nottingham ha acabado en el reformatorio Drake House. Allí, a pesar de estar acostumbrado a una moral laxa y a ser un tanto ácrata, pronto se percatará de la importancia de las normas y lo fundamental que es para mantener el orden en esta sociedad el respeto y la obediencia a la autoridad. Tan valiosa lección, que nunca olvidará, será suministrada por uno de los internos que allí se encuentra, Stacy (Philip Martin), que de forma completamente altruista le enseñará como agachar la cabeza y someterse al poder.
Stacy: And always remember, they've got the whip hand.
Colin Smith: Do you know what I'd do if I had the whip hand? I'd get all the coppers, governers, posh whores, army officers and members of parliament and I'd stick them up against this wall and let them have it 'cause that's what they'd like to do to blokes like us.
Stacy: You'll learn.
Colin Smith: We'll see.
Allan Sillitoe (1962). The Loneliness of the Long Distance Runner