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Oct262009

Aborto

En la Inglaterra de 1950 se desarrolla la apacible existencia de Vera Drake (Imelda Staunton). Rodeada de su familia perfecta, compuesta por su cariñoso marido y dos estupendos hijos a los que la Guerra no les afectó en lo más mínimo, y con un trabajo estable al que acudir, limpiando las casas de gente adinerada, Vera goza de una vida plena. En su tiempo libre, normalmente a partir de las 5 tarde, además de disfrutar de una buena taza de té y de la compañía de los suyos, a Vera le gusta dedicarse a diversas obras de índole social. Cuando se requiere su presencia Vera acude de forma desinteresada a la casa de chicas de corta edad, no muy avezadas en el fino arte de los métodos anticonceptivos, con un rallador para el queso, una jeringa y un poco de jabón a desfacer los entuertos causados por jovencitos con la testosterona por las nubes. Sin embargo lo que para Vera es algo natural en su quehacer diario, para la autoridad competente en la materia, el siempre discreto Inspector Webster (Peter Wight), es en realidad un vil crimen que ha de ser perseguido por la justicia.


Vera: I know why you're here.
Det. Inspector Webster: I beg your pardon?
Vera: I know why you're here.
Det. Inspector Webster: Why are we here?
Vera: Because of what I do.
Det. Inspector Webster: Because of what you do?
Vera: Yes.
Det. Inspector Webster: What is it that you do, Mrs Drake?
Vera: I help young girls out.
 

Mike Leigh (2004). Vera Drake

Admin · 259 vistas · 4 comentarios
Oct052009

Hickey

En el Nueva York se 1912 el ocio del pueblo llano se reducía básicamente al consumo masivo de alcohol. Siempre atento a las necesidades de los potenciales clientes Harry Hope erige su negocio en la venta de bebidas espirituosas. Gracias al poder reforzante de la amistad de los licores que allí se sirven, en torno al bar regentado por Harry se ha creado una sociedad aparte, en la cual conviven gente de toda calaña que solo comparte el único vínculo de su querencia por perder el conocimiento a través de la bebida y su miedo al mundo exterior. Como un Mesías redentor y al que se espera con ansia, anualmente el bueno de Hickey llega siempre puntual a su cita al tugurio de Harry, siempre con los bolsillos repletos de dinero con los que convidar a su curioso grupo de colegas de francachela. Curiosamente en el año del que estamos hablando Hickey no llegará ebrio a su reunión y empezará a sermonear a todos los presentes acerca de las bondades de la sobriedad. El público sorprendido por el extraño cambio producido en el antaño dicharachero Hickey pronto se empezará a percatar de que Evelyn, la esposa del susodicho, ha tenido un papel fundamental en el cambio radical del antaño simpático dipsómano.


And then I saw I'd always known that was the only possible way to give her peace and free her from the misery of loving me. I saw it meant peace for me, too, knowing she was at peace. I felt as though a ton of guilt was lifted off my mind. I remember I stood by the bed and suddenly I had to laugh. I couldn't help it, and I knew Evelyn would forgive me. I remember I heard myself speaking to her, as if it was something I'd always wanted to say: "Well, you know what you can do with your pipe dream now, you damned bitch!"
 

Eugene O’Neill (1940). The Iceman Cometh

Admin · 228 vistas · 5 comentarios
Sep212009

Homeless

Nick trabaja en un albergue para indigentes. A pesar de estar acostumbrado a codearse con gente que duerme en cajeros automáticos y con vagabundos alcoholizados que huelen a orín y vómito, Nick no puede evitar sorprenderse cuando un día la persona que acude a pedir un sitio donde poder pasar la noche es el hombre que le dio la vida. Jonathan, el padre de la criatura, es un ser desquiciado por los excesos y con la absurda idea en la cabeza de que todavía a está a tiempo de escribir la gran novela americana. Aunque vive en la calle, y se gasta los pocos dólares que junta en vodka barato, Jonathan sigue definiéndose a si mismo como un poeta. Con un orgullo a prueba de bombas, e ignorando las señales de la realidad, Jonathan sigue persiguiendo un sueño, difícil de alcanzar, sacrificando en el camino a su familia y en ocasiones hasta su propia dignidad.


 “In Boston the bars close at one. The next wave of revelers, more gregarious than the earlier crowd, bleary and headed home, push their way inside. Sometimes the give you a hassle, sometimes they flip you a few bucks. A little lit, sometimes the try to start up a conversation, sit on the floor next to you, offer you a drink, want to know your name. You seem like a regular guy, how’d you end up here?
Where? my father asks”. 

Nick Flynn (2004). Another Bullshit Night in Suck City

Admin · 349 vistas · 2 comentarios
Jul212009

Comunismo

Un fantasma recorría Europa: el fantasma del Comunismo. Gracias a Dios, o a cualquier otra entidad divina antropomorfizada que la turba venere, y a la gran labor social de los Camisas Negras, en Italia nunca se llegó a instaurar esta perniciosa forma de gobierno. Uno de los miembros más destacados de los fasci italiani di combattimentto es sin lugar a dudas Attila Mellanchini (Donald Sutherland), venerable caballero que daría su propia vida por el triunfo de la libertad y por la derrota del socialismo. Para arengar a las masas no hay mejor manera de hacerlo que mediante sutiles metáforas. Attila, conocedor del hecho de que para movilizar a la gente el método más convincente y persuasivo es a través de ejemplos gráficos, utilizará como conejillo de indias a un lindo gatito. Después de machacar con su propia cabeza a un felino, que en realidad representa la maldad intrínseca de este movimiento que aboga por la sociedad sin clases, el populacho acabará entendiendo las grandes virtudes del fascismo.

 
“Communists are smart. They play on your human feelings. They're like this little pussycat, it plays on your human feelings. Eh? Communism is a disease. It can destroy the world. Come outside. If this little pussycat has got Communism, you can't think of this little pussycat. You've got to think of all the other pussycats, and protect them. You've got to protect all those pussycats. You gotta look at that pussycat, and say, "That's not a pussycat. That's a Communist." And you've got to destroy it!” 

Franco Arcalli, Bernardo Bertolucci y Giuseppe Bertolucci (1976). Novecento.


Admin · 288 vistas · 4 comentarios
Jul072009

Caras

Freddie (Fred Draper) y Richard (John Marley), hombres de mediana edad con vidas mediocres, salen una noche a tomarse unas copas. Aunque su existencia sea insoportable, entre martinis todo se ve de otro color y la velada acaba discurriendo entre risas y anécdotas varias de forma placentera. Además de la siempre entrañable fase de exaltación de la amistad, Freddie y Richard también pasan por el típico momento de gran desinhibición sexual que les lleva a entablar conversación con una bella señorita de nombre Jeannie (Gena Rowlands). Los excesos impiden recordar a ambos como han llegado, pero el caso es que antes de que se den cuenta se encuentran en una casa con la compañía de la mujer. A pesar de estar desposado con Maria (Lynn Carlin), a Richard parece no importarle tal detalle cuando empieza a flirtear con Jeannie de forma descarada delante de su amigo del alma. Es en ese momento de la reunión cuando Freddie se verá obligado a sacar a colación, para que su orgullo de macho no se vea afectado, el espinoso tema del  trabajo que desempeña Jeannie.

 
Freddie: By the way, Jeannie, what do you charge?
Jeannie: Freddie... Aw, Freddie... Aw, Freddie... Aw, no, Freddie... Don't spoil it, Freddie, please.
Freddie: Spoil what? Honey, I'm game for anything. I just wanna know how much you charge. It's legitimate, isn't it? I know I have to pay. I'm not too schooled in these things, but I know that somewhere along the line, your little hand is going to find its way into my pocket. You're shocked, aren't you, old Dickie, old pal? What do you think she is? You think she's some clean towel that's never been used? My God, Dickie, you think you don't pay? How many times a week does Maria ask you for some money? Money, child, is a necessity, and don't you think that you don't work for it and pay for it. My God, what, what is this? He thinks I'm insulting you. I'm offering you. Hell, look, what's the matter? If I went to one of those fancy restaurants, I'd probably tip the headwaiter, the waiter, the busboy, and a hundred bucks goes flying down the drain--and I couldn't have any more fun than I could with Jeannie here.
 

John Cassavetes (1968). Faces

Admin · 299 vistas · 4 comentarios

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